Un pueblo pequeño con mucho patio
Librilla es un municipio pequeño, a medio camino entre Murcia y Alhama, donde la vivienda típica es la casa de pueblo con patio trasero y, en las afueras, el chalet con parcela. Son espacios exteriores de tamaño medio que muchas familias querrían usar más, pero que con tierra se llenan de barro y con hormigón quedan duros y calurosos. El césped artificial es una de las formas más sencillas de convertirlos en una zona de estar.
Patios de hormigón: sin obra y en una mañana
Cuando el patio ya tiene solera, el trabajo es rápido. Limpiamos, comprobamos que el agua corre hacia el desagüe —en muchas casas antiguas el patio tiene una sola rejilla y hay que respetarla—, colocamos césped con soporte drenante y fijamos el perímetro. Si hay niños, se puede poner una capa amortiguadora debajo para que el suelo sea más blando.
Chalets y parcelas de las afueras
En las viviendas unifamiliares de los alrededores el terreno suele ser de secano, con tierra compacta, algo de piedra y una rambla nunca muy lejos. Lo que más preocupa aquí es el agua de las tormentas de otoño: llega de golpe y busca salida. Preparamos la base con pendiente y, si la parcela recibe agua de escorrentía de terrenos vecinos, lo tenemos en cuenta para que no se embalse bajo el césped.
Piscinas particulares
Muchas casas de Librilla tienen piscina, y el entorno del vaso es el sitio donde más se agradece el cambio: sin barro que acabe en el agua, sin baldosa que resbale y sin calvas quemadas por el cloro. Lo explicamos en detalle en césped para piscinas.
Librilla y alrededores
Además del casco urbano y las casas dispersas del término, trabajamos en los municipios y pedanías cercanos: Alhama de Murcia y la urbanización Condado de Alhama, Sangonera la Seca, El Palmar y el resto del área de Murcia, así como Alcantarilla y Totana.