Jardín con perro: los problemas de siempre
Quien tiene perro y jardín lo sabe: el césped natural acaba lleno de manchas amarillas donde orina, de hoyos donde escarba y de barro que entra en casa cada vez que llueve o se riega. En verano, además, las espigas de las gramíneas secas son un peligro para orejas y almohadillas.
Un césped artificial bien elegido elimina todo eso. Pero no vale cualquiera: un modelo pensado solo para decorar puede acumular olores si el líquido no drena bien.
Qué tiene de especial un césped para perros
- Soporte 100 % permeable: en lugar de los agujeros de drenaje habituales, deja pasar el líquido por toda la superficie. La orina no se queda dentro.
- Fibra densa y resistente, que aguanta carreras, frenazos e intentos de escarbar sin despeluzarse.
- Base de zahorra bien compactada y con buen drenaje, para que el líquido se infiltre en el terreno y no se embalse.
- Relleno antiolor: además de la arena de sílice se puede añadir un mineral tipo zeolita que retiene el amoniaco y reduce el olor.
- Anclaje perimetral firme, para que no pueda levantar los bordes.
Olores y limpieza en verano
En Murcia, con semanas enteras sin una gota de lluvia, el olor es la principal preocupación. La rutina que recomendamos es sencilla: recoger los sólidos a diario, aclarar con manguera la zona donde orina el perro una o dos veces por semana en verano y, cada mes, aplicar un limpiador enzimático específico para césped artificial. Con eso, y una buena instalación debajo, el jardín no huele.
Residencias caninas, clínicas y zonas de urbanización
También instalamos césped en residencias caninas, peluquerías, clínicas veterinarias y zonas de esparcimiento para perros en urbanizaciones. Con un uso tan intensivo cuidamos especialmente las pendientes y los puntos de desagüe, para poder limpiar con agua a presión sin que se formen charcos.
Si lo que tienes es una terraza o un patio de hormigón, también se puede: mira cómo lo hacemos en terrazas y patios.